domingo, 9 de marzo de 2014

Olvidaba quitarme la pintura de los ojos al irme a dormir, y resultaba ser una forma de recordar al día siguiente quién fui la noche anterior y en quién me había convertido al despertar...el hazmerreír que había perdido toda la gracia, el payaso sin su nariz roja, la sonrisa boca-abajo...intentaba evitar el espejo, sabía que dolería mirarse, mirarse y no verse...y deambulaba por la casa, aquella con las paredes vacías de recuerdos, donde tan sólo quedaban los agujeros de un pasado que no llegaría a conocer jamás...y tampoco me importaba...yo buscaba una salida, sin darme cuenta que lo que quería encontrar era una meta, porque ya llevaba tiempo corriendo delante de monstruos, esos que se habían convertido incluso en mis aliados...esos miedos que habían permitido que no parase, que siguiera hacia delante, huyendo...de ésa que quisieron que fuera, ésa que jamás fui, ésa que me hubiera gustado ser, pero me negaba a serlo...y mientras andaba por el suelo frío con los pies descalzos, sentía cómo me mareaba producto de la resaca, y eso que ni siquiera recordaba haber bebido...todo empezaba a darme vueltas, de hecho, creo que yo era la que comenzaba a ir en círculos...tanto correr, tanto avanzar, para volver al mismo punto...donde acabo persiguiendo yo a los monstruos, donde me suena cada rincón que de nuevo piso, aunque ya no me pertenece...y de repente, sin poder remediarlo, el espejo me frenó en seco y me observé detenidamente...ésta era yo, sin más, con el rímel emborronando parte de mi rostro como única vestimenta, como único disfraz...y me decía aquello de que no volvería a beber más sabiendo que rompería la promesa...y entonces descubrí que puede que no me quedara otra, lavarme la cara y volver a empezar, una vez más, aunque siempre me repitiera que sería la última vez, que me rendiría y me dejaría atrapar...
...puede que jamás me toque parar...



Run Boy Run - Woodkid
http://vimeo.com/42615527

1 comentario:

  1. Las mañanas de resaca deberían estar prohibidas por alguna ley. Te despiertas y parece que esos monstruos de los que hablas, te han comido entera. Y te levantas con el corazón ahogado en etílicos litros de alcohol.
    Sé tu misma, con rímel y sin disfraces. Tómate un té. Y a empezar un nuevo día en que no te vas a rendir.
    Besitos <3

    Miss Carrousel

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